Para la piel sensible y reactiva, la que se enrojece con el frío, con un producto nuevo o sin motivo aparente. También para pieles con tendencia a la rosácea.
Calma e hidrata a la vez, y trabaja tanto la irritación como el enrojecimiento visible. Con el uso, la piel reacciona menos y aguanta mejor lo que antes la disparaba.
Sin perfume y sin colorantes, que en piel sensible no es un detalle sino la mitad del motivo por el que una crema funciona o no.
Cómo se usa. Mañana y noche sobre la piel limpia, después del Calming Serum. Si estás en pleno brote, mejor sola y sin nada más encima.