Un aceite seco para rostro, cuerpo y cabello, sutilmente dorado. De los que valen para todo el año y no solo para el verano.
Reúne cinco aceites marinos y vegetales. El aceite de mekabu refuerza la cohesión celular y la unión entre epidermis y dermis para limitar la pérdida de agua; el aceite de salicornia mejora la circulación y la retención de agua reforzando la barrera lipídica; los aceites de sésamo y macadamia aportan ácidos grasos insaturados que restauran los lípidos de la piel; y el aceite de buriti protege frente a los radicales libres.
La textura es satinada y no grasa: se absorbe deprisa y deja un efecto luminoso inmediato. En el cabello seco o quebradizo funciona como reparador.
Cómo se usa. Unas gotas sobre la piel o el cabello, las veces que haga falta. En el rostro, antes o después de la crema habitual.