Una mascarilla para la piel sensible y debilitada, la que se pone roja y molesta. Su textura de bálsamo actúa como un apósito: se queda encima y calma.
Lleva Phyco-Defense, ficosacáridos de algas pardas que reducen la inflamación y favorecen la reparación; un complejo prebiótico marino que reequilibra la microbiota de la piel; agua de manantial marino, calmante; y Oligomer®, que aporta oligoelementos y minerales y estimula la vitalidad celular.
Sin perfume, que en una piel reactiva importa.
Resultados medidos
- Tras una sola aplicación, la piel resultó dos veces menos sensible
- Intensidad del hormigueo: −91 %
- Reactividad de la piel: −72 %
Evaluación científica del efecto calmante inmediato en 22 voluntarios.
Cómo se usa. Una o dos veces por semana. Se aplica una capa media por todo el rostro y el cuello, se deja actuar de 5 a 10 minutos y se aclara con agua.
96 % de ingredientes de origen natural.