Un polvo limpiador y exfoliante 2 en 1 a base de enzimas, para todo tipo de piel: limpia y renueva a la vez.
El efecto queratolítico de las enzimas disuelve de forma fiable las células muertas, las partículas de suciedad y el exceso de sebo, y el suave efecto peeling revitaliza la piel. Un extracto de proteína de semillas de Moringa la protege de las influencias ambientales urbanas negativas, y la vitamina C la deja más luminosa.
Cómo se usa. Como limpieza, máximo una vez al día: pon el polvo en la palma, haz espuma ligeramente con agua tibia y repártela por rostro, cuello y escote secos, evitando mucosas, boca y área de los ojos. Humedece las yemas con agua fría, emulsiona en círculos y aclara con abundante agua tibia. Si tienes la piel sensible o seca, úsalo como peeling suave una o dos veces por semana. También sirve de exfoliante corporal: mézclalo con agua en la palma, extiéndelo sobre la piel húmeda y trabájalo en círculos antes de aclarar.