Para la piel que acusa el ritmo diario y se muestra apagada y sin energía.
Una crema facial ligera con un 12% de complejo postbiótico adaptógeno inspirado en la medicina tradicional china. Los extractos de hongos reishi, shiitake y chaga, junto con la raíz de ginseng, protegen la piel del estrés ambiental, equilibran el microbioma y aportan vitalidad instantánea.
Su textura en gel se absorbe rápido y admite maquillaje encima. Fórmula 100% vegana, sin siliconas ni parabenos.