Protección solar alta para el día a día, con una textura de crema ligera que se funde y no deja la película pegajosa de los solares clásicos.
Además de filtrar, la fórmula trabaja el daño acumulado: los aceites marinos y vegetales acompañan a la piel frente al fotoenvejecimiento, ayudando a limitar el daño celular y a que se recupere después de la exposición. El aroma es floral y discreto.
Es un SPF 50+, la protección más alta que existe en Europa, así que sirve tanto para la ciudad como para playa y montaña.
Cómo se usa. Aplica en cantidad generosa sobre el rostro antes de la exposición y renueva cada dos horas, y siempre después del baño o de sudar. Va sobre tu rutina habitual y debajo del maquillaje.